Al-Attiyah, Sunderland y Casale, los primeros ganadores del Dakar 2018

El qatarí Nasser Al-Attiyah y su copiloto francés Matthieu Baumel (Toyota Gazoo) ganaron este sábado la primer especial de autos del rally Dakar 2018, entre Lima y Pisco, recorriendo los 31 km de terreno arenoso en 21 minutos 51 segundos.

Al-Attiyah, ganador del Dakar en 2011 y 2015, aventajó en 25 segundo al sudafricano Bernhard Ten Brinke, que llegó segundo y en 34 segundos mientras al peruano Nicolás Fuchs (tercero), ambos del equipo Borgward.
Mientras tanto, el francés Sébastien Loeb (Peugeot) finalizó el tramo a más de 5 minutos 37 segundos debido a una falla en sus frenos.
Para los pilotos argentinos fue un aceptable comienzo ya que varios quedaron delante de los candidatos de Peugeot. Lucio Álvarez, finalizó en séptimo lugar, mientras que Orlando Terranova (Mini) fue 14° y Miguel Ángel Yacopini (Toyota), 17°
Más temprano, el británico Sam Sunderland (KTM), defensor del título, ganó el tramo entre las motos seguido por el francés Adrien Van Beveren (Yamaha) y el chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna).
Sunderland recorrió los 31 km en las arenas de Perú en 20 minutos 56 segundos, aventajando en 32 y 55 segundos a sus inmediatos perseguidores.
Franco Caimi (Yamaha), en séptima posición, y Kevin Benavídez (Honda), décimo, fueron los mejores argentinos de la etapa entre los vehículos de dos ruedas.
Por su parte, el chileno Ignacio Casale se impuso en la categoría de cuatriciclos, seguido por el ruso Sergei Kariakin y el cordobés Pablo Copetti.
Casale, de 30 años y campeón de su categoría en el Dakar 2014, terminó la breve especial marcada por las dunas del desierto de Pisco con 27:32 minutos en su Yamaha.
En el segundo lugar llegó Kariakin (Yamaha), un minuto después del chileno, mientras que la tercera posición fue para Copetti (Yamaha), con una brecha de casi tres minutos.
Esta primera etapa del Dakar se caracterizó por el largo tramo de enlace de 242 kilómetros que los pilotos tuvieron que recorrer entre Lima, donde pasaron por el podio de salida, hasta Pisco, donde estaba el primer tramo cronometrado del rally.
La ceremonia de salida y el traslado hasta Pisco hizo que tomaran la salida pasado el mediodía, lo que dificultó la conducción por el calor y la luz cenital que no permitía vislumbrar con detalle los posibles riesgos que esconde el desierto peruano.
La jornada sirvió como toma de contacto con la arena y las dunas por las que el Dakar transitará durante los próximos cinco días en los que transite por Perú.
A los pilotos les espera este domingo una jornada más propia del Dakar, con una etapa de 279 kilómetros con salida y llegada a Pisco, de los que 267 kilómetros serán cronometrados.

 

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